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“Estamos ante un claro cambio de era y el coronavirus no ha hecho más que acelerarlo”, Javier Riaza, CEO de Alive Business Consulting

Javier, han pasado ya casi cinco años desde que tus socios y tú decidisteis dar el paso de dejar Sage y crear un Partner de Sage X3 y Sage XRT. ¿Por qué lo hicisteis?

Nosotros pensábamos, y seguimos pensando, que para evolucionar y, sobre todo, para seguir siendo competitivos hay que afrontar nuevos retos, adoptar nuevos roles y hacer cosas distintas. En definitiva, crecer y superar límites. Por esta razón, sin desligarnos del proyecto de Sage, hace cinco años creamos la consultora tecnológica Alive Business Consulting.

Creemos y estamos comprometidos con el proyecto de Sage. En nuestro ADN está contribuir con la sociedad ayudando a las empresas a gestionarse mejor y a ser más competitivas… Ayudamos a las empresas a crecer y a tener éxito. Y para esto utilizamos la mejor tecnología: la de Sage.

Nuestro principal objetivo era dar continuidad a los más de 14 años de experiencia que llevábamos en Sage, pero desde una nueva posición que nos permitía diseñar y ejecutar servicios más cercanos, aplicar metodologías de implantación ágiles y evolucionar a nivel tanto personal como profesional.

 

¿Cuál ha sido la evolución de la compañía en estos cinco años?

En términos empresariales, hemos hecho las cosas bien y no hemos parado de crecer a ritmo vertiginoso desde los comienzos. Hace solo cinco años empezamos cuatro personas en la compañía y nuestra oficina estaba en un centro de negocios…  Ahora disponemos de más de 30 consultores especializados en Sage X3, tenemos dos oficinas, en Madrid y Bilbao, desde las que damos servicios a toda España, y hemos realizado con éxito más de 60 proyectos de implantación de Sage X3. En tan solo cinco años.

Este crecimiento ha sido facilitado por el rigor de la empresa en términos de gestión interna. Con el objetivo de asegurar servicios de calidad en nuestros clientes, los pilares básicos sobre los que hemos basado nuestra organización han sido:

1. Creación de procesos y procedimientos internos que nos permitan operativamente seguir siendo ágiles y proporcionando servicios de calidad a nuestros clientes.

2. Diseño de KPI. Es importante medir. Siempre recordaré a un profesor que tuve en el máster que, muy vehementemente, siempre decía: “Lo que no se mide no se controla”. Y para contralar nuestro negocio hemos creado una serie de KPI que nos permiten establecer objetivos y realizar seguimientos. En definitiva, hacer viable nuestra misión.

Por lo que veo, la evolución de Alive estos últimos años ha sido muy buena y por lo que nos explicas, acorde a lo esperado. ¿Cuáles diríais que han sido las claves para conseguirlo?

Estamos muy orgullosos del resultado y, sobre todo, de los pilares en que nos hemos apoyado:

1. Las personas. Para nosotros es el pilar principal que sustenta nuestro crecimiento. Nuestro objetivo ha sido siempre rodearnos de los mejores. Sin ellos, todas las personas que formamos la familia de Alive nunca hubiéramos logrado estar donde estamos.

Siempre hemos sido conscientes de que para rodearnos de los mejores teníamos que tratar de ofrecer unas condiciones muy buenas para ellos, tanto a nivel de evolución profesional y económico como personal. Por ello, todas nuestras decisiones siempre han ido en esta dirección.

Estoy muy orgulloso de nuestro equipo y, desde aquí, una vez más me gustaría darles mi reconocimiento y agradecimiento.

2. El cliente. Como decía anteriormente, Alive nace con la misión de ayudar a las empresas a gestionarse mejor y tener éxito. Por eso todas nuestras decisiones están basadas en el cliente.

Este es el motivo de que la primera de las decisiones que tomamos fue rodearnos de los mejores profesionales y crear las mejores condiciones posibles para ellos. Como decía Richard Branson: “Cuida de tus empleados que ellos cuidaran de tus clientes”. Esta afirmación la seguimos al pie de la letra.

Por otro lado, siempre intentamos adaptar nuestros servicios a las casuísticas de nuestros clientes para conseguir obtener los mejores resultados.

3. Metodología. Diseñamos y ejecutamos metodologías de implantación ágiles que se adaptan a distinta tipología de clientes. Creo que esta es la clave. No todos los clientes son iguales, no todos tienen las mismas necesidades ni los mismos recursos para abordar un proyecto. La obligación de un buen implantador es seguir una metodología eficaz, por supuesto, pero esta debe ser capaz de adaptarse a los distintos tipos de clientes.

4. Partners. La decisión clave que tomamos fue elegir a Sage como Partner tecnológico. No solo porque su tecnología se adapta como un guante a las medianas empresas, que son los clientes a los que nos dirigimos, sino porque también Sage dispone de un ecosistema de valor nacional e internacional. Estoy particularmente orgulloso de las alianzas que hemos forjado, a nivel nacional con otros Partners y, sobre todo, a nivel internacional con Partners de múltiples países que colaboran con nosotros dando servicio a nuestros clientes en esos países.

 

¿Cuál ha sido el impacto de la crisis sanitaria actual en vuestro negocio y qué lecciones habéis aprendido?

La realidad es que la etapa que estamos viviendo actualmente, marcada por la COVID-19, es una auténtica tragedia, tanto en pérdidas humanas como a nivel económico, por la crisis devastadora que nos está dejando a su paso.

La COVID-19 nos ha traído o ha adelantado un cambio de era. Personalmente, creo que estamos ante un claro cambio de era. Cambio en cuanto a la forma de relacionarnos las personas, cambio en nuestra forma de vivir, que provoca un cambio en la relación de las empresas con sus clientes, cambio en los procedimientos internos de las empresas, cambio en la forma de trabajar…

Todos estos cambios no solo van a transformar nuestra forma de interactuar, suponen un nuevo paradigma. La nueva forma de comunicarnos y de trabajar nos ha forzado a usar herramientas que muchos todavía no habían incorporado. Y nos ha obligado a explotarlas al máximo. Nunca antes la única alternativa de muchas personas para comunicarse con sus padres mayores había sido la videollamada, por ejemplo. Yo, particularmente, ahora lo hago a diario con mi madre cuando antes nunca lo hice. Los mayores, por ejemplo, son un sector que se ha incorporado, en muchos casos de sopetón, a la era tecnológica. Como muestra, muchos han descubierto la banca online, y una vez que han saltado la muralla no quieren volver atrás. Nunca antes habíamos comprado tanto desde nuestros dispositivos móviles. Hay miles de ejemplos de cambios que han venido para quedarse.

Todas estas razones dan gasolina a la “digitalización” de las empresas para adaptarse a este nuevo escenario. La digitalización que ya había empezado y las empresas del sector ya predicábamos que no tenía vuelta atrás. Ahora, no es que no haya vuelta atrás, sino que se ha acelerado provocando un incremento de las necesidades de los clientes con una urgencia máxima para adaptarse a esta nueva “normalidad” que nos viene impuesta. Por este motivo creo que es obligación de todas las empresas que nos dedicamos a digitalizar hacer posible este cambio. Y trabajar para que todos se puedan incorporar a esta nueva era en las mejores condiciones.

Este escenario ha producido un impacto, en lo que respecta al negocio, muy positivo para nuestra organización y nos ha obligado a adaptarnos a las nuevas necesidades y a los tiempos de respuesta de nuestros clientes. Toda una oportunidad de negocio que sin duda estamos aprovechando.

De hecho, desde marzo de 2020 hasta ahora hemos incrementado la plantilla con ocho nuevas incorporaciones para poder seguir dando un servicio de calidad a nuestros clientes.

 

¿Qué papel juega Sage en este nuevo escenario que nos presenta esta “nueva era”?

Sage es el socio perfecto para poder hacer frente a este nuevo escenario. Como he dicho antes, Sage no solo nos proporciona la tecnología perfecta sobre la cual diseñamos y ejecutamos nuestros servicios, sino que, también, nos proporciona un ecosistema de valor que nos hace ser mucho más competitivos que otras opciones en el mercado.

Además, Sage se está adaptando muy bien a los nuevos tiempos y está sabiendo transformar su offering tradicional a uno “Full SaaS”. Toda la compañía se está adaptando en esta dirección, lo que nos permite poder transformar nuestra propuesta y dar mucho más valor a nuestros clientes. Nos facilita poder ofrecerles exactamente lo que necesitan.

 

¿Qué le pedirías a Sage para el futuro?

Creo que Sage está haciendo las cosas bien. Su tecnología es la que mejor se adapta a las medianas y pequeñas empresas y, además, tiene una propuesta mundial. Su ecosistema es uno de los más potentes del sector y, asimismo, la fluidez entre las empresas que formamos parte de dicho ecosistema es de gran valor.

Por otro lado, la capacidad de Sage para afrontar las necesidades del mercado y el esfuerzo que está realizando para ser una compañía SaaS son claves. Este último avance de la tecnología Sage tiene mucha trascendencia.

A Sage lo único que le pediría es que continúe por este camino, y espero que, juntos y durante mucho tiempo, sigamos ayudando a las empresas a gestionarse mejor, conseguir sus objetivos y tener éxito. Y, por otro lado, que nos ayude a conseguir ser una de las consultoras tecnológicas de referencia del país.

En definitiva, estoy muy orgulloso de que formemos parte del proyecto de Sage como Partner Platinum.