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10 restaurantes muy originales

Desde una comida a ciegas a una cena por los aires pasando por un restaurante clandestino o terrorífico. Aquí encontrarás varias propuestas muy interesantes para que tu paladar disfrute en lugares que no te puedes ni imaginar.

Comer debajo del agua

¿Te imaginas comiendo mientras te rodea un inmenso acuario lleno de bellos peces plateados? Pues esa es la experiencia que podrás vivir en el Restaurante Submarino del Oceanográfico de la Ciudad de las Ciencias y las Artes de Valencia. Este original local gastronómico ofrece cocina de fusión y cocina mediterránea, además de una cuidada selección vinícola, en la que no faltan los mejores vinos de denominación de origen, “champagnes “franceses y licores. También hay menú para vegetarianos.

Para los más golosos

De primero, postres; de segundo, postres y de postre, más postres. Si eres una persona golosa Espai sucre te llevará al paraíso. Los platos son originales y elaborados con diversas técnicas de repostería y los vinos del maridaje son muy adecuados. Una experiencia inquietante para tu paladar.

¿Un festín celestial?

La iglesia de un antiguo convento del siglo XVII reformado se ha convertido en el restaurante La Cúpula. Un local, situado en Alcalá de Henares, junto a la Universidad Complutense y el Teatro Cervantes, fuera de lo normal donde se sirve comida castellana. Un enclave impactante.

Una experiencia sensorial

Si quieres poner a prueba tus capacidades sensoriales del gusto esta es, sin duda, una experiencia excitante. Comer a ciegas en Dans le noir, un restaurante en el que se come en la oscuridad total y donde serás guiado y servido por personas invidentes. ¿Te atreves?

Comiendo en la clandestinidad

Para los amantes de emociones fuertes, entrar en el Speakeasy es toda una experiencia. Para poder saborear las gastronomía de este restaurante clandestino, abierto en 2002, se necesita una contraseña. Ofrece la posibilidad de revivir lo que sentían los mafiosos escondidos en los locales clandestinos durante la época de la Ley Seca en el Chicago y Nueva York de los años 20. Todo un lujo de anonimato.

Viaje al centro de la tierra

Rodeado de paredes de piedra natural y con una iluminación cálida, el restaurante La Gruta es un lugar emblemático regentado por la familia Ballester que descubrió la cueva en 1974. La protagonista es por supuesto la gastronomía, una cocina de mercado con productos autóctonos y una presentación muy cuidada. Bienvenido a las entrañas de la tierra.

Como en Nueva York

Si quieres disfrutar del ambiente neoyorquino sin tener que coger un avión, esta es una buena opción. El restaurante Taxi en Manhattan ofrece una amplia variedad de platos y buenos cócteles en varios ambientes con encanto, entre los que destaca un tranquilo ático, ideal para un picoteo informal mientras disfrutas de una vista privilegiada y un terraza, bien acondicionada, tanto para invierno como para verano. ¡Un viaje en un taxi que te hará soñar!

Un menú por los cielos

La empresa alemana “Dinner in the Sky” ofrece una propuesta gastronómica rompedora: comer durante una hora suspendido en una plataforma-mesa a 50 metros de altura en Barcelona. La mesa-barra tiene una capacidad para 22 comensales. Una comida de altura.

Una cena terrorífica

Si quieres pasar una velada de miedo cenando rodeado de personajes de terror como el Señor de las Tinieblas, Drácula o Frankestein este es tu castillo. Regentado por el artista polifacético, Juan Carlos Bonet, este viejo castillo medieval está decorado al más puro estilo del género de terror. El Castillo de las Tinieblas ofrece además banquetes medievales y veladas románticas en el Templo Egipcio. Un lugar no apto para personas con digestiones pesadas.

Viajeros al tren

Ubicado en un antiguo vagón de los años 50, el restaurante de La Postal ofrece unas vistas panorámicas sobre el Alcázar de Segovia, la tierra favorita del poeta Antonio Machado, a la que acudía con asiduidad en tren haciendo el trayecto Madrid-Segovia para visitar a su amada Guiomar. Los platos están elaborados con los mejores productos de temporada y cuyo sello “Tierra de sabor” garantiza la calidad de los ingredientes locales. ¡Viajeros al tren!