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¡Sumérgete en la fotografía submarina!

El fondo marino nos regala las imágenes naturales más espectaculares. Si eres de los que creen que es sumamente técnico y caro sacar fotografías bajo el agua, te equivocas. Te damos algunos consejos para iniciarte.

Puede que las fotografías más bellas que hayas visto sean de corales y pececillos de colores en el fondo de un mar azul. Es verdad que posiblemente sean fruto de buzos profesionales y equipos técnicos de fotografía muy especializados. Para iniciarte en la fotografía submarina lo mejor es ir poco a poco, pero tenemos una buena noticia: puedes hacerlo con los medios que tienes a tu alcance.

En primer lugar, coge algo de experiencia, ya sea buceando, en apnea o practicando snorkel. Esta última es la opción más sencilla. Tienes que conseguir sentirte cómodo en el agua; el próximo paso es fotografiar lo que ves y te sorprende. No tienes que ser un buzo experimentado, puedes encontrar cosas interesantes y bellas que fotografiar a 2 o a 25 metros.

 

Cámara y modo automático

¿Qué tipo de cámara necesitas? Para iniciarte lo importante es que esté diseñada para el agua, ya sea una cámara compacta, una GoPro o un móvil con carcasa. Te sorprenderías de las fotos espectaculares que se pueden sacar con un móvil.

Para que tu aprendizaje sea divertido, te aconsejamos que utilices el modo automático. Así evitas, al principio, tener que estar pendiente de muchos parámetros. En el futuro tienes que aspirar a hacerlo de forma manual al 100 % para poner a prueba toda tu creatividad. Pero cuando te inicias es mucho más divertido y práctico si te centras en aspectos más sencillos, como conseguir un buen encuadre, enfocar bien la imagen y lograr que los colores sean los reales.

 

La luz en la fotografía submarina

La luz es fundamental para sacar buenas fotos. Lo más sencillo es fotografiar a poca profundidad, porque si no, tenemos que utilizar accesorios para contrarrestar la carencia de luz (flash). Así, a medida que descendemos, menos luz penetra en el agua, esta va absorbiendo las ondas electromagnéticas y los colores van desapareciendo: primero lo hacen los rojos, luego los naranjas, amarillos y verdes.

Si vas a usar flash, lo más sencillo es utilizar uno que esté integrado en la cámara (más adelante te puedes animar con un flash externo o un foco de buceo). De lo contrario, sin luz extra, obtendrás fotos oscuras y con tonos azulados. Así, a partir de 3 metros el rojo se torna pardo, los naranjas y amarillos desaparecen y a partir de 15 metros todo es azul. Utilizando flashes podremos evitar esta pérdida de color y plasmar toda la cromaticidad del fondo marino.

El flash integrado tiene la carencia de que es de corto alcance, pero la ventaja de “congelar” a los sujetos que fotografíes y conseguir que estos salgan nítidos.

 

Algunos consejos útiles

  • Muévete despacio y no toques el suelo. No levantes sedimentos, porque tus fotos saldrán “contaminadas” con motas que ensuciarán la imagen.
  • Acércate lo más posible a tu objetivo: cuanto más lejos estés de tu objetivo, más calidad de imagen perderás.
  • Contén la respiración al disparar la foto para evitar que las fotos salgan movidas, pues en el agua nos movemos sin intención más de lo que desearíamos.
  • Practica, practica, practica Sin miedo y con alegría, la mejor forma de conseguir esas fotos fantásticas del fondo submarino es probando y probando distintos ángulos, encuadres, luz…