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¿Por qué hablamos de la revolución 5G?

Está llamada a cambiar no solo el mundo de las telecomunicaciones, sino también las reglas del juego, como la impulsora definitiva de la sociedad digital y de nuevos modelos económicos.

A muchos les puede parecer exagerado hablar de una cuarta revolución industrial liderada por la tecnología 5G. La realidad es que esta quinta generación de transmisión de datos es una tecnología disruptiva que trasciende con mucho el uso de los datos con un teléfono y hará posible un nuevo ecosistema de servicios interconectados que revolucionará todos los sectores, desde el transporte hasta la producción en cadena. Te contamos por qué.

 

Cuatro décadas de avances

En los últimos cuarenta años hemos asistido al desarrollo de diferentes generaciones de redes, aproximadamente una por década. Las dos primeras generaciones se desarrollaron pensando en los servicios de voz; la primera surgió en los 80 y era analógica, mientras que en 1991 apareció la primera tecnología de telecomunicaciones digital (2G), que nos permitía el envío de SMS y MMS.

En 2001 se dio un salto tecnológico de la mano de las redes 3G, que ofrecían datos para el acceso a internet, videoconferencias o televisión. Las 4G en 2010 supusieron la llegada de la banda ancha y con ellas las experiencias de internet, la computación en la nube y los juegos en red. Y, cuando aún no se han instalado del todo las 4G en nuestras vidas, promete irrumpir la quinta generación en el año 2020.

 

Más rápida e inteligente

Si las tasas de transferencia de las 4G son muy altas y nos permiten descargar una hora de película en HD en seis minutos, las 5G serán tan veloces como para hacerlo en seis segundos.

A su velocidad de vértigo se unirá una característica realmente revolucionaria: la disminución de la latencia de las redes. ¿Qué significa? Que la capacidad de respuesta para comenzar a recibir o enviar datos aumentará notablemente. Por ejemplo, cuando vamos caminando solemos tardar unos segundos hasta que una página web comienza a cargar. Esto cambiará gracias a una red global con una velocidad de transmisión de datos y tiempos de respuesta muy cortos.

 

Una red de posibilidades

Esa red global hará que el impacto de esta quinta generación se extienda mucho más allá de las telecomunicaciones. Conectará no solo a las personas, sino también a máquinas y a las cosas de forma masiva. Ello abre un mundo infinito de posibilidades en todos los campos, desde la agricultura a la industria y la logística.

Esa comunicación entre máquinas permitirá el desarrollo del Internet de las Cosas de forma masiva: un nuevo ecosistema de servicios interconectados y miles de máquinas (robots, coches, cadenas de montaje, etc.) hablando entre ellas a través de sus sensores en un continuo flujo de datos.

Las comunicaciones serán en tiempo real y ultrafiables, lo que podrá aplicarse a la logística, el transporte, la conducción automatizada, la supervisión remota de los servicios de salud, los servicios de difusión… Prácticamente todos los sectores de la economía.

De hecho, los expertos creen que las posibilidades de las redes 5G junto a la inteligencia artificial, la robótica o el aprendizaje inteligente de las máquinas pueden alcanzar tal magnitud que transformarán el actual modelo económico a medio plazo.

 

¿Cuándo llegará?

En los últimos años se están realizando pruebas con las redes 5G, pero comercialmente no estarán disponibles al menos hasta 2020 en Europa. Por su parte, China y Estados Unidos están más avanzados y viven su propia “guerra fría tecnológica” por liderar esta revolución.

La UE ha apostado muy fuerte por el impulso de esta tecnología. Prueba de ello fue la creación de 5G PPP (5G Infrastructure Public Private Partnership), un consorcio público-privado entre la Comisión Europea y la industria europea de las tecnologías de la información y la comunicación (fabricantes de tecnología, operadores de telecomunicaciones, proveedores de servicios, pymes e instituciones investigadoras) con una inversión de 700 millones de euros de los fondos europeos.

En su segunda fase, 5G PPP ha puesto en marcha diversos proyectos como las ciudades inteligentes, la salud digital, el transporte, la educación y el entretenimiento, entre muchos otros. A partir del año 2020 podremos ver sus resultados.