Management

Design Thinking o cómo revitalizar la innovación

Afrontar la gestión y la innovación en una organización tal y como los diseñadores se plantean los retos de diseño: es el Design Thinking y ha ganado terreno en los últimos años como una herramienta eficaz. Te contamos qué es y los pasos para llevarlo a la práctica.

Una aproximación humana al negocio. Así podríamos definir el Design Thinking, una herramienta de innovación centrada en las personas. Tal como lo hacen los diseñadores, se trata de observar los retos, detectar necesidades y, finalmente, solucionar esas necesidades de los usuarios de una forma que sea tecnológicamente factible y comercialmente viable, dejando en un segundo plano el producto final.

El término lo popularizó Tim Brown, el CEO y presidente de Ideo, y en la actualidad es toda una corriente de pensamiento en torno al diseño y desarrollo de productos y servicios. Pero ¿cómo podemos ponerlo en práctica para revitalizar la innovación en nuestra empresa?

¿Cómo piensa un diseñador?

La mayoría de los desarrolladores de esta herramienta establece un proceso de Design Thinking que cuenta con entre 3 y 7 pasos. Siguiendo a Tim Brown, lo resumimos en 5 etapas o pasos: 

  1. Empatizar

El primer paso en todo proceso de diseño es conocer y empatizar con el usuario. Se trata de hacerlo desde el lado humano, no como cliente; de ponernos en sus zapatos y verlo como una persona en su contexto que tiene unas necesidades que podemos satisfacer; de conocer qué problemas, objetivos y motivaciones tiene, y qué acciones realiza ese segmento de mercado.

  1. Definir

Sin una definición clara del problema no podremos encontrar la solución. En este paso se trata de desarrollar claramente el problema que vamos a solucionar a través de la creatividad.

  1. Idear

Para el Desing Thinking todas las ideas son válidas.  Una vez conocemos a los clientes, hemos de empatizar con ellos y sus problemas, y el siguiente paso es idear soluciones. Es un proceso divergente inicialmente, de desarrollo de soluciones, para finalmente converger hasta obtener la mejor solución.

  1. Prototipar

Implica convertir en realidad una idea. Ejecutar esa visión, viendo y tocando un prototipo. Se trata de compartir y ver que la solución que hemos ideado es útil, que soluciona el problema que queríamos resolver y es entendible por todos.

  1. Evaluar

En esta etapa vamos a medir. Testar el prototipo nos permite ver si el usuario experimenta y lo siente como una solución mejor que otras similares. Nos permite reformular y aprender de forma rápida para que nuestro diseño consiga realmente satisfacer la necesidad de nuestro mercado.