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IMOR logra un crecimiento controlado gracias a Sage Murano

IMOR nace en el año 1960, fundada por Manuel Obrero Ruiz, dedicada en principio a la fabricación de jaulas para ganadería y al montaje de naves industriales con instalación de estas jaulas.

A principios de los 70, la empresa inicia una expansión en su producción de jaulas y accesorios para animales de compañía. Ahora, además, también se dedica a la fabricación de barbacoas, cuya comercialización se realiza, en un 95%, en la gran distribución.

La empresa a día de hoy ha crecido en el mercado con el objetivo de iniciar la exportación de sus productos. En estos momentos, IMOR está compuesta por unos 30 empleados.

Crecer como empresa

IMOR se encontraba en un momento de pleno crecimiento. “Habíamos dado un salto al facturar por encima de los 2 millones de euros. Buscábamos organización internamente”, explica su gerente, José Obrero.

Controlar bien las facturas, gestión de almacenes, relación con proveedores… “Todos estos aspectos del negocio resultan importantes, aunque al ser fabricantes necesitamos una buena cobertura de fabricación, y Sage Murano la tiene. Nos permite organizar la fabricación de una forma adecuada”.

Anteriormente —“cuando éramos más pequeños”—, IMOR utilizaba otros programas de Sage, concretamente Sage Factura Plus y Conta Plus Élite. Pero las necesidades de controlar la fabricación y hacerlo de una manera organizada llevaron a IMOR a dar el salto a Sage Murano. “Esto nos ha permitido gestionar nuestros escandallos, la relación con proveedores y clientes, la gestión del almacén…”.

Un crecimiento controlado

El objetivo al cambiar a Sage Murano era crecer, pero de manera controlada. Según José Obrero, Sage Murano les ha ayudado a mantenerse y evitar redundancias en costes. “Queríamos racionalizar la empresa, los procesos, teniendo un mayor control de toda nuestra empresa. Lo necesitábamos para detectar dónde podíamos mejorar”, explica. Esto es algo que se ha visto satisfecho con Sage Murano.

Además, el gerente de IMOR considera que es un “salto importante”, porque los anteriores programas eran cerrados y tenían que ajustarse a ellos. Mientras, Sage Murano “te permite muchas cosas y se adapta a tus necesidades”. Por eso, José Obrero asegura: “Creo que no nos hemos equivocado en nuestra elección”.

José Obrero explica, por ejemplo, que el programa ha “obligado” a hacer una mejor organización interna. “Antes era más caótico y por departamentos. Ahora está todo centralizado, con mejores protocolos de los procesos, más esquematizados”. También destaca que gracias a Sage Murano se pueden consultar históricos. “Incluso podemos controlar la productividad de las personas, detectando flaquezas. Esto nos permite mejorar nuestros fallos para ser una empresa más rentable e ir creciendo, como lo estamos haciendo”. Un crecimiento que es, en parte, gracias a Sage Murano.

 

Flexibilidad de Sage Murano

Más allá del control de la fabricación (algo que José Obrero recomienda para todas las empresas como la suya), el gerente de IMOR destaca el análisis de datos de Sage Murano. “Es el centro de información de la empresa: artículos, clientes, proveedores… Tenerlo todo en un único lugar centralizado supone una diferencia sustancial”. Tanto que no solo ha sido de especial utilidad, sino que les ha permitido organizar y racionalizar su fabricación. “Podemos determinar las órdenes de producción y establecer una relación muy coherente entre lo que es nuestra demanda y nuestra fabricación”, sentencia José Obrero.

Aunque “la fabricación no está adaptada 100% a la demanda, con Sage Murano lo vamos consiguiendo cada vez más. Estamos muy contentos con el programa”.

Cabe señalar que la compañía cuenta con un software auxiliar que se conecta con Sage Murano. Gracias a esta integración, se puede llevar a cabo un trabajo más productivo a la hora de fabricar los diferentes productos de IMOR.

Según explica su gerente, la toma de datos en producción se realiza en la misma planta de fabricación. “El operario teclea la orden de producción en la que está trabajando y se controlan mermas, incidencias y cualquier aspecto relacionado”.

Esta información está automáticamente controlada por Sage Murano, al igual que la trazabilidad. “El programa es accesible, flexible, permite una buena administración. Es muy amplio”, reconoce José Obrero.

Además, la compañía tiene contratados muchos de los módulos que acompañan a Sage Murano, como la gestión documental o los impresos oficiales. José Obrero asegura que Sage Murano es el software adecuado a sus necesidades. Y, aunque aún hay partes del programa que no están utilizando, el gerente de IMOR defiende que Sage Murano tiene lo que necesita.

Adaptación hecha por ISGe

La llegada de Sage Murano a IMOR ha necesitado también algunas adaptaciones, que se han realizado de la mano de ISGe, Partner de Sage. José Obrero asegura que en la compañía están muy contentos con ISGe y con la labor realizada. “Su papel ha sido muy bueno, fundamental, tanto en formación como en implantación y adaptación de Sage Murano a nuestra empresa”, certifica.

Más allá de la fabricación, todos los departamentos utilizan Sage Murano, aunque cada uno de ellos lo hace con sus módulos concretos. A pesar de que al principio hubo recelos por tener que adaptarse a una nueva manera de trabajar, con el tiempo todos los empleados han visto la rentabilidad de Sage Murano. Como muestra, José Obrero destaca que mensualmente se puede hacer la conciliación bancaria de manera más rápida y óptima.

 

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