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5 rutas naturales en otoño que no te puedes perder

Esta estación del año nos invita a descubrir la naturaleza. Una de las mejores épocas para hacer excursiones a pueblos, sierras y valles, descubrir parajes de ensueño y disfrutar de momentos mágicos. ¿Te apetece salir de ruta? Te mostramos cinco de los muchos destinos posibles.

Ocres de la Selva de Irati, en Navarra

El segundo hayedo-abetal más extenso y mejor conservado del mundo, en el Pirineo Oriental, nos regala una postal difícil de igualar: un suelo tapizado de hojas rojizas, junto a una gama de ocres inimaginables que contrasta con el verde del musgo y los árboles. Todo ello hace de estos parajes de Navarra uno de los destinos más espectaculares de España en otoño. A pie o en bici, los senderos de la Selva de Irati y del resto de valles pirenaicos de Navarra, como el Valle de Baztán o los que conducen a rincones como las cuevas de Zugarramurdi, se convierten en rutas mágicas de hayas, robles y alisos.

 

Agua turquesa del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, en Huesca

Ordesa nunca defrauda, en cualquier época del año. Pero el otoño es su época de esplendor y se convierte en uno de los paisajes más impactantes de España. Declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1997, el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido es un paisaje de contrastes: extrema aridez en las zonas altas, frente a los verdes valles cubiertos por bosques y prados. Un paraíso de aguas turquesas en sus cascadas, saltos de agua y cañones, con todas las tonalidades posibles del ocre en sus bosques.

 

Setas en Parque Natural de Gorbeia, en el País Vasco

Otoño es sinónimo de hongos, después de las lluvias. Nuestro país es un paraíso para los amantes de la recogida de setas. En concreto, el País Vasco es un buen lugar para los aficionados. Si eres uno de ellos, coge tu navaja, tu cesta de mimbre y adéntrate entre los robles, hayas y pinos de este parque natural entre Álava y Vizcaya. Sobre todo, en el hayedo de Altube, donde prolifera la especie más buscada en la zona, el boletus edulis.

 

Poesía en el Hayedo de Jordá, en Girona

La belleza de este bosque da hayas es tal que inspiró al poeta Joan Maragall, que le dedicó “La fageda d’en Jordà”. Es un bosque único en España, ya que las hayas crecen en una altitud baja y poco frecuente, en un terreno formado por una cola de lava enfriada del volcán del Croscat. Un lugar donde dejarse llevar por los versos, la intensidad de los colores, la paz y la fuerza de las manifestaciones volcánicas.

Águilas del Hayedo de Tejera Negra, en Guadalajara

Entre los ríos Lillas y Zarzas, nos encontramos con este parque natural donde perderse. Su microclima y aislamiento han hecho de este hayedo uno de los más espectaculares de Europa. El bosque parece habitado por hadas y duendes, entre pinos, hayas y abedules. En nuestro camino estaremos escoltados por majestuosas águilas reales y, si vamos temprano y tenemos suerte, quizás encontraremos algún corzo, zorro, gato montés o jabalí.